23/4/18

Mis lecturas


Ya he comentado en una ocasión que no soy lector de un solo libro. Siempre tengo varios libros a medias y voy alternando su lectura en función del momento. No leo lo mismo cuando me relajo cinco minutos entre tarea y tarea, que cuando voy a hacer un viaje o cuando voy en el metro. Es por ello que cuando llega el Día del Libro y comento qué estoy leyendo (como homenaje a este día) siempre salen varios títulos. Este 2018 estas son mis lecturas actuales:

Cetaganda (Louis McMaster Bujod).

Empecé la lectura de esta serie, que había dejado sin leer demasiado tiempo, y ahora están cayendo todos uno detrás de otro. No me está disgustando la serie, aunque estoy empezando a estar cansado de la inteligencia superior de Miles Vorkosigan. De toda la serie, el que más me gustó es el primero, por orden cronológico, que es el que menos tiene que ver con la serie. Me refiero a «En Caída Libre» que cuenta la creación de los cuadrúmanos. Sospecho que he llegado tarde a la serie y he leído muchas copias posteriores, pero me está gustando la estructura de libros en torno al mismo universo/personaje que es algo que estoy tratando de hacer con mis novelas de Exo, a semejanza de la Flota Perdida, La Cultura, Honor Harrington y demás.

Nota para los editores que puedan leer esto: Honor Harrington está huérfana de editor en español. Guiño, guiño.

20/4/18

La caída de Oeon


Siempre se dice que los imperios galácticos son adaptaciones del Imperio Romano, pero la verdad es que el Imperio de Oeon (no confundir con el actual mucho más pequeño) era una versión de la Unión Soviética, una versión un poco perturbada que quizás se parecía más a China que a Rusia. Una de sus grandes contradicciones es que tenían una monarquía hereditaria. Nos pareció una idea original entonces, pero luego llegó Corea del Norte y Cuba y nos copiaron. A pesar de ser un sistema de gobierno proletario, los Buckclaimer, así se llamaban, no ostentaban ningún poder y eran solo algo con lo que identificarse. Eran unos reyes listos y no se dedicaban a salir en los holodiarios haciendo cosas elitistas, sino más bien al contrario. En realidad eran una monarquía porque procedían de una república y llevar la contraria a los padres es algo que a los humanos se les da bien.


3/4/18

Espejo

Hace bastantes años acompañé a un amigo a casa de sus padres, en Kosovo, pocas semanas después de que la guerra se hubiera dado por terminada. Fue un viaje bastante triste con aquellas miradas huidizas, ese sentir culpable y toda aquella destrucción. Llegar fue difícil, carreteras cortadas, puentes que amenazaban con derrumbarse y controles de soldados, no siempre de la ONU.

La casa de los padres de mi amigo era una vieja casona en un pequeño pueblo. Los cristales habían desaparecido y una de las paredes mostraba la sombra de un incendio, como si una lengua de un gigante manchada de regaliz hubiera lamido la mampostería. La casa era fuerte, de gruesos muros que empezaban de piedra y terminaban con un pie de ladrillo, con puertas de verdadera madera que habían desaparecido. Los huecos de la fachada parecían mirarnos y mirar el horror que le rodeaba: una construcción, que luego supe que era una especie de cobertizo, completamente quemada, los campos abandonados, pisoteados y agujereados por bombas que aún parecían oírse y el silencio sin animales, como un dedo acusador que nos señalara.

4/3/18

El miedo al silencio

He terminado de corregir el texto del «Destructor de Estrellas», mi segunda novela de Exo. Ha sido un proceso largo y entretenido y me lo he pasado bien revisitando los lugares de la novela. Algunos autores que leo mencionan odiar el proceso de reescritura y corrección, pero confieso que no me desagrada y me reconcilia con la historia, con las decisiones; no diré que me da confianza en que es un buen texto (a nadie acaba de gustarle su trabajo), pero sí en que he hecho el trabajo lo mejor posible.


Ahora me encuentro en esa fase en la que estoy recopilando nombres de editoriales (y agentes) a los que creo que puede interesarle. La lista es complicada; está claro que si alguien edita novela romántica, no estará interesado en una aventura espacial, pero esa es la parte fácil. No basta con que la editorial edite cosas parecidas a las tuyas, sino que hay que encajar en el momento adecuado y eso me parece lo más complicado. Es un proceso detectivesco que sería interesante si no te tocara hacerlo a ti (y la razón por la que también estoy mirando agentes en esta ocasión).

19/1/18

Las comunicaciones en Exo

Queríamos que en el universo de Exo se pudiera viajar en cortos periodos de tiempo y hablé de ello en un artículo (el viaje espacial en Exo), pero eso nos llevó a una nueva complicación. La materia viajaba a mayor velocidad que la luz, pero qué pasaba con la luz o, mejor dicho, con las ondas electromagnéticas. ¿Cómo podrían comunicarse los planetas a distancias estelares? Y sí, teníamos claro que era necesario que esa comunicación existiera.



Como ya comenté, en Exo existe la razón oficial (la necesidad) y la explicación oficial (cómo funciona) que, en ocasiones, roza la especulación aventurada. En este caso, acudimos a las partículas con entrelazamiento cuántico para explicar la comunicación instantánea, los ansibles o, como los llamamos en Exo, los EPR. Cuando decidimos utilizarlas, el concepto de estas partículas era muy teórico, aunque se había trabajado mucho en ellas y en los últimos años, tras la publicación de Exo, se han realizado varios experimentos que demuestran las hipótesis iniciales (se sigue trabajando en ello).

6/1/18

Confesiones de un lector


Desconfío de los libros en los que el nombre del autor aparece en letras más grandes que el título. La sensación que tengo es que me estás vendiendo un producto y no un libro. La desconfianza es mayor si el autor es famoso desde hace poco o alguien que no he tenido oportunidad de leer. Y se vuelve paranoica si el nombre de la portada no es el autor, sino un referente en plan «Relatos inspirados por LOVECRAFT» (o por Asimov o por Tolkien).

No me gustan las enelogías (dícese de sagas con un número indeterminado de libros) inconclusas. No me da miedo empezar a leer historias que tienen varios libros, pero no las empiezo hasta que están todos publicados. Malas experiencias con historias sin terminar, terminadas por otros autores o abandonadas por la editorial que las traduce. No incluyo en este tipo a las sagas del mismo personaje, pero con novelas conclusivas (tipo Honor Harrington de David Weber, Dresden de Jim Butcher y similares) o novelas que comparten universo (tipo La Cultura de Ian M. Banks); estas no me importa leerlas sin esperar a que concluyan.

10/11/17

El día de las librerías

Me he enterado, no hace mucho, que hoy es el día de las librerías. Debo adelantar, antes de que sigas leyendo, que eso del «día de...» es algo que no me llama mucho la atención (salvo que sea el Día D, pero esa es otra historia). Siempre he pensado que si algo merece que lo reivindiquemos, debemos hacerlo todos los días, no solo uno. No vale de nada comprarse un libro solo el día del libro.