6/11/18

El Hidrógeno en Exo


El hidrógeno es un elemento fundamental en el universo de Exo. Se utiliza como combustible en muchos motores y, en especial en los motores de las naves espaciales. Casi todas utilizan cadenas de motores de fusión en las que el hidrógeno es el elemento primario que se va fusionando  y ganando peso. Algunas naciones, como la RFP, utilizan además motores de fisión creando una especie de ciclo redundante que hace que el rendimiento de sus motores sea elevado. En general, el rendimiento de los motores no es un problema en Exo, fue uno de los primeros problemas tecnológicos que se resolvieron.


El otro día estuve pensando (perdiendo el tiempo que diría mi yo editor) sobre la forma en la que la sociedad de Exo gestionaba la obtención de este elemento. Mi primer pensamiento fue para el agua. De ella se podía extraer hidrógeno y oxígeno y ambos elementos son necesarios en una nave espacial. Sin embargo, el agua, por sí misma, es también un elemento valioso y en una galaxia llena de espacio vacío y planetas rocosos fuera de las zonas de habitabilidad, no puede explotarse el agua de forma indiscriminada para dar de comer a las naves espaciales. Eso sí, me imaginé sistemas de emergencia mediante hidrólisis para tener combustible de reserva en las naves espaciales. ¡Que nos hemos quedado sin fuel! Habrá que sacrificar la reserva de agua…

Mi segunda idea fueron las nebulosas formadas por nubes de hidrógeno (algunas, como mis jugadores saben, tienen cosas raras dentro). Me imaginé pequeñas naves recolectoras que navegaban por esos difíciles entornos donde no te puedes fiar de los instrumentos y donde las tormentas son letales. De hecho, en mi cabeza me imaginaba esas naves pequeñas con grandes colectores oxidados en el morro y con motores de un cilindro (pop, pop, pop). Esto último no puede ser, pero quién le dice algo a una cabeza desbocada.


Mi tercer pensamiento fue la ciudad de las nubes de Lando Calrissian. ¿Y si la famosa ciudad minera fuera, en realidad, un colector de hidrógeno que recogiera y refinara combustible para naves espaciales? Es cierto que en mi mente la ciudad orbitaba un gigante de gas y de la parte inferior colgaban los colectores sujetos a cadenas de monómeros irrompibles. La dificultad estribaba en que había que acertar en los ojos de los huracanes o en las zonas de remanso entre las corrientes porque si no la velocidad del viento destruiría la maquinaria. De hecho, los mineros tendrían más de expertos jugadores de billar (o pel·les) que de los rudos prospectores de las películas. La actividad sería frenética, estudiando la meteorología del gigante y lanzando los colectores a los puntos exactos con un ojo en el altímetro (para que no reviente por la presión) y otro en el anemómetro (para que no lo arrastre la corriente). Y si cada colector fuera de una empresa minera (o una cooperativa de mineros) y sus relaciones fueran poco amistosas. Una especie de entorno lleno intereses ocultos, corrupción, rencillas, favores especiales en torno a la extracción de combustible (¿de qué me sonará esto?)

Y cómo ya me había venido un poco arriba, pensé, ¿y por qué no irían a la fuente primaria de hidrógeno de la galaxia? ¡A las estrellas! La plataforma sería similar en distribución a las de los gigantes de gas, pero con unos escudos térmicos cerámicos de impresión en su parte inferior (¿quizás parte de un planeta?) y con los colectores fabricados en extrañas aleaciones capaces de resistir altas temperaturas (hijos derivados del titanio, supongo). Ni con toda la tecnología de Exo podrían meter la cuchara en el sol y sorber su sopa de hidrógenos. No, los prospectores solares estarían cerca, pero no en el sol y estarían a la caza y capturas de las eyecciones de la masa coronal, esas explosiones que lanzan al espacio electrones y protones como para matar mundos, acompañados de hidrógeno, helio y algún que otro material pesado. Los navegantes estudiarían la magnetosfera de la estrella intentando averiguar dónde se iban a producir las explosiones, mandarían para allá la plataforma y los prospectores intentarían lanzar sus colectores con precisión para interceptar la llamarada prevista. ¿Confiarían en las predicciones y en su instinto en su instinto cargado de supersticiones? «Aún no. Espera un poco, que no me pica la nariz» ¿Y cómo sería la gente que poblaría esas embarcaciones que deben gastar gran parte de lo que recolecta para mantener a flote (en órbita) el barco? ¿En qué te conviertes cuando sabes que cualquier error te manda al infierno? Me los imagino como los nativo-americanos que, supuestamente, carecían de vértigo y por eso los contrataban para levantar las estructuras de los rascacielos, pero que yo siempre he visto como personas que no podían permitirse el lujo de rechazar ese trabajo. Los prospectores solares quizás sean admirados como unos valientes por los ciudadanos de Exo, pero como diría uno de ellos, más quema el hambre.

Tras mi viaje mental hacia la minería del hidrógeno me dije: bueno, aquí hay un buen par de lugares donde ambientar un relato o una historia. ¿Se os ocurre alguno más?